El cuadro celeste recibe a la UdeC con la intensión de revitalizar confianzas que a poco se ven mermadas pero con la fe intacta . Pensando en que en la semana se enfrentan en un partido no crucial pero si muy importante en términos de como se afrontara la ultima fecha de la fase de grupos de la sudamericana, el cuadro celeste salió con lo mejor que tenia, no se guardo mucho a fin de asegurar esos 3 puntos que le permitan pelear en la parte alta y además, según visión del estratega, preparar con futbol, el próximo encuentro, que por logística, casi no le dará tiempo para prepararlo en cancha.
De un inicio el equipo no se vio fresco, con intension, pero no fresco, lo cual te hace ser impresiso en el momento crucial, aquel que cuando las piernas no estan al 100%, le pegas al balon o mas arriba o mas abajo del punto dulce.
Faundez venia del ataque a una velocidad no tan acostumbrada, Ogaz sale al cruce, Fuentealba saca un centro, los dos centrales celestes siguen en el balon, y recibe solo Cecilio para meterla adentro. Un 0-1 que si bien no era merecido, tampoco era injusto, los errores se pagan y se cobran.
De ahi en mas en el primer tiempo, claro el equipo celeste no fue, pero insistio.
Ya en el segundo si, entro con otra disposicion, ingreso Vecino se refresco el ataque, tambien el medio, y empezo el concierto del arquero de la UdeC, entre tapadas claves, impericia de los delanteros y farras en la definicion, no hubo como, vulnerar el arco visitante, Pavez tuvo una debajo del arco, que el mismo impetu la tiro para las gradas, Castillo una tibia cruzada que el portero desvio y una de centros y toletole que perdimos la cuenta.
SI bien, es de esas jornadas en la que no quiere entrar, queda esa sensación de que el equipo no se vio integro desde lo físico, porque en ímpetu y carácter si, solo, que no converso la mente con el cuerpo. Derrotas que duelen, que no aportan en lo absoluto, dado lo que se arriesgo, pero tengamos fe, en que al menos sirvo de entrenamiento para afrontar el partido contra Boston River la próxima semana y serán mas enseñanzas que perdidas.

